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lunes, 19 de junio de 2017

Fisiología del oído interno

El oído interno está situado en el espesor del peñasco, compuesto de cavidades conocidas como laberinto oseo. Estas cavidades contienen otras, más pequeñas, de paredes blandas y membranosas por las que corre la endolinfa, denominadas laberinto membranoso. Entre el laberinto óseo y el membranoso se encuentra la perilinfa. El laberinto óseo se compone de lacapsula otica, que comprende el vestíbulo y canales semicirculares, el caracol, el CAE, y los acueductos vestibular y coclear.

El caracol membranoso o conducto coclear se origina en el suelo del vestíbulo, y se comunica con el sáculo por medio del Canalis Reuniens de Hensen. Desde su origen, el conducto coclear describe dos y media vueltas de espiral,para terminar en un extremo cerrado en forma de saco. Su estructura anatómica comprende el ligamento espiral, la cinta surcada, la membrana de reissner, la membrana basilar y la capa epitelial que reviste su superficie interior y, por último, el órgano de corti.

El órgano de Corti, producto de la diferenciación del epitelio de revestimiento del conducto coclear, descansa sobre los 2/3 internos de la membrana basilar. Se compone de los pilares de Corti, células epiteliales, la membrana reticular y de la membrana de Corti o tectoria, que cubre el órgano de Corti. Los pilares de Corti ocupan la parte media del órgano, forman un espacio triangular cuyo vértice mira hacia la rampa vestibular, y su base descansa sobre la zona lisa de la membrana basilar. Continuando por las vueltas de la espira, éstos forman el túnel de Corti. Los pilares internos son más numerosos que los externos, en relación de 4:3, siendo así, aproximadamente, 6.000 internos y 4.400 externos.



La propagación del sonido en la cóclea y las oscilaciones del estribo provocan oscilaciones en el fluido de la escala vestibular (perilinfa).

La membrana de Reissner, la cual separa los fluidos de la escala vestibular y la escala media, es sumamente delgada y, en consecuencia, los líquidos en ambas escalas pueden tratarse como uno solo desde el punto de vista de la dinámica de los fluidos. Así, las oscilaciones en la perilinfa de la escala vestibular se transmiten a la endolinfa y de ésta a la membrana basilar la membrana basilar, a su vez, provoca oscilaciones en el fluido de la escala timpánica. Puesto que tanto los fluidos como las paredes de la cóclea son incompresibles, es preciso compensar el desplazamiento de los fluidos; esto se lleva a cabo en la membrana de la ventana redonda, la cual permite "cerrar el circuito hidráulico

La propagación de las oscilaciones del fluido en la escala vestibular a la timpánica no sólo se lleva a cabo a través de la membrana basilar; para sonidos de muy baja frecuencia, las vibraciones se transmiten a través de la abertura situada en el vértice de la cóclea (helicotrema).

En conclusión, el sonido propagado a través del oído externo y medio llega hasta la cóclea, donde las oscilaciones en los fluidos hacen vibrar a la membrana basilar y a todas las estructuras que ésta soporta.

La membrana basilar es una estructura cuyo espesor y rigidez no es constante: cerca de la ventana oval, la membrana es gruesa y rígida, pero a medida que se acerca hacia el vértice de la cóclea se vuelve más delgada y flexible. La rigidez decae casi exponencialmente con la distancia a la ventana oval; esta variación de la rigidez en función de la posición afecta la velocidad de propagación de las ondas sonoras a lo largo de ella y es responsable en gran medida de un fenómeno muy importante: la selectividad en frecuencia del oído interno.

Las ondas de presión generadas en la perilinfa a través de la ventana oval tienden a desplazarse a lo largo de la escala vestibular. Debido a que el fluido es incompresible la membrana basilar se deforma, y la ubicación y amplitud de dicha deformación varía en el tiempo a medida que la onda de presión avanza a lo largo de la cóclea. Para comprender el modo de propagación de las ondas de presión, supóngase que se excita el sistema auditivo con una señal sinusoidal de una frecuencia dada: La membrana basilar vibrará sinusoidalmente, pero la amplitud de la vibración irá en aumento a medida que se aleja de la ventana oval (debido a la variación en la velocidad de propagación), hasta llegar a un punto en el cual la deformación de la membrana basilar sea máxima; en ese punto de "resonancia", la membrana basilar es acústicamente "transparente" (es decir, se comporta como si tuviera un orificio), de modo que la amplitud de la vibración y, por ende, la transmisión de la energía de la onda al fluido de la escala timpánica es máxima en dicho punto. A partir de esa región, la onda no puede propagarse eficientemente, de modo que la amplitud de la vibración se atenúa muy rápidamente a medida que se acerca al helicotrema. En la se observa la onda en la membrana basilar en un instante de tiempo interacción entre células ciliares internas y externas.

Como se dijo en la sección en las fibras aferentes están conectadas mayormente con las células ciliares internas, por lo que es posible concluir con certeza que éstas son los verdaderos "sensores" del oído. Por el contrario, el papel de las células ciliares externas (más numerosas que las internas) era objeto de especulaciones hasta hace pocos años.

Recientemente se ha comprobado que dichas células no operan como receptores, sino como "músculos", es decir, como elementos móviles que pueden modificar las oscilaciones en la membrana basilar. La actuación de las células ciliares externas parece ser la siguiente : para niveles de señal elevados, el movimiento del fluido que rodea los cilios de las células internas es suficiente para doblarlos, y las células externas se saturan. Sin embargo, cuando los niveles de señal son bajos, los desplazamientos de los cilios de las células internas son muy pequeños para activarlas; en este caso, las células externas se "alargan", aumentando la magnitud de la oscilación hasta que se saturan. Este es un proceso no lineal de realimentación positiva de la energía mecánica, de modo que las células ciliares externas actúan como un control automático de ganancia, aumentando la sensibilidad del oído. Este nuevo modelo del mecanismo de transducción nos indica que el conjunto formado por la membrana basilar y sus estructuras anexas forman un sistema activo, no lineal y con realimentación, y permite explicar dos fenómenos asociados al oído interno: el "tono de combinación", generado a partir de dos tonos de distinta frecuencia por un elemento no lineal que contiene un término cúbico, y las "emisiones otoacústicas", las cuales consisten en tonos generados en el oído interno en forma espontánea o estimulada, y que pueden llegar a ser audibles.

El procesamiento a nivel neural los impulsos nerviosos generados en el oído interno contienen (en forma codificada) información acerca de la amplitud y el contenido espectral de la señal sonora; estos dos parámetros están representados por la tasa de impulsos y la distribución de los mismos en las distintas fibras, respectivamente. Las fibras nerviosas aferentes llevan esta información hasta diversos lugares del cerebro. En éste se encuentran estructuras de mayor o menor complejidad, encargadas de procesar distintos aspectos de la información. Por ejemplo, en los centros "inferiores" del cerebro se recibe, procesa e intercambia información proveniente de ambos oídos, con el fin de determinar la localización de las fuentes del sonido en el plano horizontal en función de los retardos interaurales, mientras que en los centros "superiores" de la corteza existen estructuras más especializadas que responden a estímulos más complejos . La información transmitida por el nervio auditivo se utiliza finalmente para generar lo que se conoce como "sensaciones". Hasta ahora se ha visto que las distintas partes del sistema auditivo son susceptibles de ser modeladas matemáticamente, en términos de su comportamiento como sistemas físicos. Se podría por tanto pensar que el modelo perceptual ideal es aquel que simula, en términos de los procesos físicos y fisiológicos, todas las etapas del sistema auditivo, incluyendo la etapa de procesamiento neural en el cerebro. Sin embargo, la comprensión que se tiene acerca de lo que ocurre en las estructuras cerebrales es muy limitada, especialmente en lo relativo a los centros "superiores" del cerebro.

Por lo tanto, es necesario recurrir a la descripción psicoacústica de los fenómenos perceptuales y de las sensaciones.

Bibliografía:
Fisiologia-del-Sistema-Auditivo/pdf

Patologías oído externo y medio

Malformaciones congénitas menores

Oreja en Asa
El ángulo de implantación del pabellón auditivo (25-40º) está aumentado, siendo igual o superior a 90º.
Habitualmente es bilateral, y el único problema es cosmético.

Fistulas periauriculares.
Son debidas a un defecto en la coalescencia de los mamelones de Hiss.
Su trayecto es variable pudiendo acabar en un fondo se saco o comunicarse con el CAE.

Apéndice periauricular.
Protuberancia de piel ubicada a lo largo del borde anterior de la oreja, frente al trago.
Comúnmente produce descarga de materia mal oliente.

Desde un punto de vista funcional las malformaciones del pabellón no tienen repercusión si no van acompañadas de agenesia de conducto.


Malformaciones congénitas moderadas a severas.

Microtia:
Término usado para indicar hipoplasia de la pina con un meato pequeño o ausente.
Condición acompañada de malformaciones severas
Típicamente bilateral con deformación diferente en cada oído.

Anotia.
Falta total de desarrollo del pabellón auricular debida a alteraciones en la evolución del primero y segundo arcos branquiales

Atresia parcial del meato.
La ausencia o el desarrollo anormal del pabellón es frecuentemente asociado con anomalías del canal auditivo externo y del oído medio.
No hay anormalidad del oído interno

Atresia total del meato
No hay apertura del meato hacia el exterior

Agenesia del conducto auditivo externo (CAE).
Asociado a una malformación mayor del pabellón (en muy pocos casos existen anotias con perforación normal del CAE).
El CAE puede estar ocupado por tejido fibroso u óseo y se asocia casi siempre con alteraciones en la caja del tímpano + o - importantes.

Infecciones del oido

El oído interno es habitualmente normal por su distinto origen embriológico.
Pueden ser uni o bilaterales y deben ser evaluados al nacer mediante PEAT, además de ser explorados con TAC.
En las agenesias bilaterales se prescriben de forma inicial audífonos de conducción ósea, que permiten alcanzar umbrales auditivos cercanos a lo normal.
Lo anterior permite el desarrollo normal del lenguaje.

Otitis media Aguda
Definición:
  • Infección bacteriana o viral de la mucosa del OM, con aparición rápida de síntomas como otalgia y fiebre.
  • Luego de un corto periodo de congestión, aparece una colección purulenta dentro de la caja timpánica.
Epidemiología:
  • Aunque no es una enfermedad exclusivamente infantil, es la causa más frecuente de prescripción de antibióticos en niños pequeños.
  • El pick de máxima incidencia de OMA se sitúa entre los 6 y los 12 meses de edad.
  • Los episodios recurrentes son bastante habituales, llegando a darse en el 10-19% de los niños de hasta 1 año.
Otitis media seromucosa
Definición:
  • Otitis donde el tímpano está indemne (no perforado) y que se caracteriza por la presencia de liquido en el oído medio.
No se observan síntomas y signos de infección aguda.

Otitis media crónica
Definición:
Proceso inflamatorio del OM con más de 3 meses de evolución.
Se caracteriza por presentar una perforación timpánica permanente y periodos de otorrea variables en intensidad y frecuencia.

Otosclerosis
Definición:
  • Osteodistrofia de la cápsula laberíntica, caracterizada por la aparición de focos de reabsorción y neoformación ósea en cualquier parte de la misma.
  • Cuando estos focos afectan la platina del estribo producen sordera por inmovilización de la articulación estapedovestibular.

sábado, 13 de mayo de 2017

Anatomía oído interno

El oído interno se encuentra ubicado en el interior del peñasco del hueso temporal. Se divide en 2 porciones:
  • Laberinto óseo.
  • Laberinto membranoso.
El laberinto óseo, se compone de la capsula ótica, está a su vez comprende el vestíbulo, los canales semicirculares, cóclea y el conducto auditivo interno (CAI).
Vestíbulo: Está ubicado dentro de la cavidad timpánica, detrás de la cóclea  y delante de los canales semicirculares óseos. En su pared externa presenta la abertura de la ventana oval y en su parte anterior se haya la fosita semi hemisférica. Detrás de ella está la cresta vestibular y su reborde rodea una depresión llamada fosita coclear que esta perforada por varios orificios que permiten el paso de las fibras del nervio auditivo que se dirigen al extremo del conducto coclear.

Canales semicirculares óseos se divide en 3 porciones:
  • El canal semicircular superior: es vertical y perpendicular al eje del peñasco.
  • El canal semicircular posterior: es vertical y paralelo al eje del peñasco.
  • El canal semicircular horizontal o externo: forma un ángulo de 25º con la horizontal, por lo que si queremos que esté completamente horizontal deberemos inclinar la cabeza hacia delante.
Cóclea: Es la parte anterior del laberinto óseo y se encuentra delante del vestíbulo. Consta de un eje central llamado colúmela y de la lámina espiral ósea. El conducto espiral del caracol esta dividido entre dos túneles que se comunican entre sí mediante un orificio llamado helicotrema.

3 porciones de la cóclea ósea:
  • Colúmela o modiolo: está atravesada por unos conductos de la base a la punta, mostrando un conjunto de perforaciones organizada en espiral, criba espiroidea.
  • Lámina de los contornos: da dos vueltas y media alrededor de la colúmela. La primera espiral da lugar al promontorio.
  • Lámina espiral: divide a la cóclea en dos rampas, uno superior y otro inferior, timpánica y vestibular. Al final de la lámina espiral se encuentra el helicotrema, que une ambas rampas que desembocan respectivamente en la ventana oval y la ventana redonda.

El conducto auditivo interno: ubicado en el peñasco. Se encuentra dividido por la cresta transversa en 2 porciones:

  • Superior que se divide en 2:
1)      Antero superior: da paso al nervio facial VII.
2)      Postero superior: es atravesada por el nervio vestibular superior.
  • Inferior:
1)      Antero inferior: es ocupado por el nervio coclear.
2)      Postero inferior: da paso nervio vestibular inferior.
Laberinto membranoso (inserto en rampa media) está conformado por:
  1. Utrículo: Ocupa la región postero superior del vestíbulo, en su parte externa desemboca los canales semicirculares membranosos anterior y externo mientras que las ampollas del conducto membranoso posterior, la rama membranosa común y el extremo posterior del conducto membranoso externo desembocan en su parte interna.
  2. Sáculo: La superficie superior del sáculo está en contacto con la inferior del utrículo. En su parte posterior se origina el conducto endolinfático que se dirige hacia dentro y hacia abajo a lo largo del acueducto del vestíbulo para finalizar en el saco endolinfático.
  3. Canales semicirculares membranosos: Cada uno presenta en uno de los extremos una ampolla que está en el interior de la dilatación del canal óseo y desembocan en el utrículo mediante 5 orificios, uno de los cuales es común al extremo interno del conducto membranoso anterior y al extremo superior del conducto membranoso posterior.
  4. Conducto Coclear: Está formado por un túnel espiral situado dentro del canal óseo de la cóclea a lo largo de su pared externa. Tiene una sección transversal triangular y su techo está formado por la membrana vestibular. Su pared externa está cubierta de endostio del conducto óseo y su suelo por la parte inferior de la membrana basilar y la parte externa de la lámina espiral ósea.
Órgano de Corti: ubicado sobre la membrana basilar. Es esencial en la función de la audición, ya que se encarga de convertir la onda hidráulica en dieléctrica, que es conducida por las vías aferentes y eferentes del nervio coclear.
En su interior contiene las siguientes células:
  1. Células pilares: mantienen la estructura del órgano de Corti y se forma el túnel de Corti entre ellas.
  2. Células de sostén: sostienen el órgano de Corti.
  3. Células ciliadas: están las CCE que se encargan de mandar la información a las CCI y esta hacia el nervio auditivo.
Membrana textoria: es una estructura gelatinosa y es el techo del órgano de Corti.
Membrana basilar: forma parte del suelo de la rampa coclear.

Referencias bibliográficas:
  • Audiología Básica. Olga Gómez Gómez. Universidad Nacional de Colombia. 2006.
  • Gray Anatomía para Estudiantes 3ed 2015.
  • Atlas de Anatomía Humana. 6° edición. Frank H. Netter, MD.
  • Fisiologia-del-Sistema-Auditivo/pdf

viernes, 5 de mayo de 2017

Anatomía del oido medio

El oído medio, también llamado caja del tímpano, es una cavidad excavada en el hueso temporal, situada entre el  CAE  y el oído interno.
Contiene la cadena de huesecillos.
Se comunica adelante, con la faringe, por medio de la trompa de Eustaquio; atrás, con las cavidades mastoideas, a través del conducto timpanomastoideo.


El oído medio está revestido por un epitelio cuboide, íntimamente adherido al periostio (por lo que se denomina mucoperiostío), el cual empieza a ser de tipo respiratorio en la porción cartilaginosa de la trompa de Eustaquio, es decir, pseudoestratificado cilíndrico ciliado. La caja del tímpano tiene forma de lente bicóncavo. Su eje anteroposterior mide 15 mm, su altura es de 15 mm, y tiene una profundidad variable de acuerdo con el sitio desde donde se mida.
La caja del oído medio puede ser dividida en tres porciones
  1. Epitímpano: es la más alta, y se encuentra en un plano por arriba del borde superior de la membrana timpánica
  2. Mesotímpano: constituye la porción media y se correlaciona con la altura de la membrana;
  3. Hipotímpano: la tercera porción, por debajo del borde inferior del tímpano.
El epitímpano contiene la mayor parte del yunque y el martillo, y en sus paredes las siguientes estructuras:
  • Tegmen timpani (pared superior) corresponde a su pared superior.
  • Scutum (tímpano) a su pared lateral o externa.
En la pared medial se encuentran las prominencias del canal semicircular externo y del nervio facial.

En la pared posterior, el ático se estrecha formando el conducto timpanomastoideo.

El hipotímpano es un espacio poco profundo en el que se localizan celdillas aéreas.
El mesotímpano está limitado medialmente por la cápsula ótica, y su límite superior corresponde a la porción timpánica del nervio facial, encontrándose, en esta pared medial, estructuras tan importantes como el promontorio, las ventanas oval y redonda y el seno timpánico.
La pared lateral corresponde a la membrana timpánica, y la anterior al orificio timpánico de la trompa de Eustaquio y al semicanal del músculo del martillo o tensor del tímpano.


La membrana timpánica tiene forma redondeada, su diámetro vertical predomina sobre el horizontal, tiene un espesor de 0.1 mm y un ángulo de 40º a 45º. Se inserta en el sulcus timpánico del hueso timpanal, y allí se fija por un rodete de tejido conjuntivo denominado rodete anular. Este rodete, incompleto en su porción anterosuperior, tiene una extensión aproximada de 5 mm, limitada por los ligamentos timpanomaleolares anterior y posterior.
La porción de membrana timpánica que se halla entre los ligamentos timpanomaleolares y la pared superior del  CAE recibe el nombre de pars flaccida, tiene forma triangular y su vértice se dirige hacia abajo. La membrana timpánica restante recibe el nombre de pars tensa.
La membrana timpánica está compuesta por tres capas: una externa que es la continuación del epitelio del CAE, una  media fibrosa  (con fibras externas radiadas e internas circulares), y una interna  o mucosa, con epitelio cuboidal.


Al realizar la otoscopia, la membrana timpánica normalmente presenta un color aperlado y semitransparente. Se pueden ubicar en ella cuatro cuadrantes, cuyo centro es el  ombligo. Siguiendo el eje del mango del martillo, se determinan dos porciones, anterior y posterior, y si se traza una horizontal a través del ombligo y perpendicular al eje del martillo, se definen las otras dos, superior e inferior.
Los cuadrantes y las estructuras visibles en cada cuadrante, cuando se realiza la otoscopia, son:
  • ANTEROSUPERIOR, en el cual se visualiza la trompa de Eustaquio.
  • ANTEROINFERIOR, que deja ver el cono luminoso.
  • POSTEROSUPERIOR, que permite observar la cadena osicular y la ventana oval.
  • POSTEROINFERIOR, la ventana redonda.
La cadena osicular se extiende desde la membrana timpánica hasta la ventana oval, y transmite al líquido laberíntico las vibraciones ocasionadas por las ondas sonoras sobre la membrana timpánica.
Los huesecillos se hallan unidos entre sí por articulaciones, y están suspendidos a las paredes de la caja timpánica por medio de ligamentos. Son:
  • El MARTILLO,  es el huesecillo más largo, mide aproximadamente 7 mm y pesa aproximadamente entre 22 y 23 mg.
  • YUNQUE, que está situado en la zona posterior y medial al martillo y tiene un peso promedio de 25 mg.
  • ESTRIBO, situado medial al yunque, cuya platina presenta la misma configuración de la ventana oval y mide en promedio 1.41 mm x 2.99 mm, siendo su espesor de 0.1 mm.
El músculo del martillo está inervado por una rama del nervio maxilar inferior o mandibular (rama del V par), y su acción es la de incrementar la tensión de la membrana timpánica.
El musculo del estribo está inervado por el facial o VII par craneano, y dirige el estribo hacia arriba fijando la cadena osicular.

La trompa de Eustaquio es un conducto que comunica la pared anterior del oído medio con la pared lateral de la rinofaringe. Tiene la forma de un reloj de arena, y su apertura está asegurada por la acción sinérgica de dos músculos: el tensor del paladar, inervado por la tercera división del trigémino o V par, y el elevador del velo del paladar, inervado por el vago o X par. Existen diferencias entre la trompa de Eustaquio del lactante y la del adulto, y éstas explican la mayor frecuencia de patologías del oído medio en los primeros años de vida. La trompa de Eustaquio del infante es más corta, más recta, más horizontal y relativamente más ancha que la del adulto. Además, su único músculo funcional es el tensor del velo del paladar. En un niño con paladar hendido, y por ende con una pobre función de este músculo, se espera una mayor incidencia de trastornos funcionales de la trompa de Eustaquio y, por consiguiente, del oído medio.

EL oído medio debe lograr que el medio aéreo en el que viajan las ondas sonoras en el exterior, y el medio líquido en el oído interno, sean compatibles acústicamente. El oído medio lleva a cabo su función de adaptación de impedancias por medio de 3 mecanismos diferentes: una ampliación mecánica de la energía sonora, realizada por la membrana timpánica; un efecto de palanca, ejecutado por la cadena osicular, generado por la diferencia de longitud entre el mango del martillo y la apófisis larga del yunque, que en el oído humano es de 1 a 1.3 mm; y por último, una acción hidráulica, debida a la diferencia de tamaño entre la membrana timpánica (con un área vibrante superior de 55 mm2), y la platina del estribo (con un área vibrante de 3.2 mm2). Esto permite que la fuerza de la onda sonora captada se incremente 17 veces. Sumando los tres mecanismos, se habla de un incremento de entre 22 y 23 veces con relación al ciclo normal, lo que hace al oído medio un amplificador muy eficiente. Es importante destacar que la resonancia natural y la eficiencia del conducto auditivo externo y del oído medio tienen su punto máximo entre los 1.000 y los 3.000 Hz, es decir, en el rango del lenguaje humano. Los músculos del oído medio tienen como función amortiguar o disminuir los sonidos excesivamente intensos, impidiendo que éstos alcancen la cóclea. El músculo estapedial inhibe los movimientos de la cadena osicular desde su inserción en el estribo, y a su vez, el tensor timpánico lo hace aumentando la tensión de la membrana timpánica y disminuyendo los movimientos del mango del martillo. Así, cuanto mayor es la intensidad, más fuerte es la contracción de los músculos. Sin embargo, su efecto protector se alcanza hasta los 80 dB para la mayoría de los sonidos y, por otro lado, la contracción refleja de los músculos se produce después de un corto período de tiempo (35–150 mseg). La membrana timpánica protege a la ventana redonda del impacto directo de la onda sonora, y es probable que altere la fase de la onda, minimizando aún más cualquier posible efecto anulador ejercido por la onda sonora sobre la ventana redonda. Si en el oído normal la ventana redonda tiene muy poca trascendencia en la adaptación de impedancias, en ausencia de la membrana timpánica puede desempeñar un papel muy importante, por un efecto anulador de la acción de la onda sonora sobre la ventana oval, y porque, en ciertas condiciones, la ventana redonda puede convertirse en la verdadera entrada de la onda sonora al oído. La audición por vía ósea es el resultado de las vibraciones sonoras que llegan a los líquidos del oído interno a través del cráneo. Puede darse por el movimiento en sacudida de todo el cráneo, por traslación, por compresión y expansión intermitente de los huesos del cráneo, o porque las vibraciones del cráneo son transmitidas a la columna aérea del conducto y a la burbuja de aire en la caja timpánica, y por ésta, a la membrana timpánica, la cadena osicular y la ventana oval. Por debajo de los 200 Hz, la conducción ósea hacia la cóclea sucede enteramente por el mecanismo de traslación. De los 800 Hz en adelante, predomina el mecanismo de compresión. En el oído normal la conducción ósea desempeña un papel mínimo en la transmisión de los sonidos al caracol, pero en cambio tiene mucha trascendencia en la audición de la propia voz, porque las vibraciones de la laringe se transmiten a la mandíbula, y de ésta al aire del conducto auditivo externo.

Bibliografía:
Fisiologia-del-Sistema-Auditivo/pdf

jueves, 4 de mayo de 2017

Anatomia del oido externo

Oído externo está formado por:
A) Pabellón auricular (PA): el cual está formado por tejido fibrocartilaginoso, recubierto por tejido fino, folículos pilosos y glándulas sebáceas y musculatura.


1. Embriología del PA:
  • 4ta semana: inicia su desarrollo, a partir del primer y segundo arcos branquiales que rodean la primera hendidura branquial.
  • 7ma semana: desarrollo del cartílago del pabellón.
  • 8va semana: el pabellón está localizado ventromedialmente y al crecer la mandíbula se va desplazando dorsolateralmente. En la vigésima semana alcanza su posición final correspondiente a la adulta.
2. Inervación sensitiva del PA:
  • Nervio aurículo-temporal (inerva el trago y porción superior del pabellón)
  • Nervio auricular mayor (inerva gran parte del pabellón)
3. Irrigación arterial del PA:
  • Art. auricular profunda.
  • Art. auricular anterior.
  • Art. auricular posterior.
4. Drenaje Venoso del PA:
  • Vena yugular externa.
  • Vena auricular posterior.
  • Vena del plexo pterigoideo.
  • Vena temporal superficial.
5. Anatomía OE:

  • Hélix: Porción más externa.
  • Antihélix: Rama superior e Inferior.
  • Fosita triangular.
  • Trago: puede ocluir CAE.
  • Antitrago
  • Concha
  • Lóbulo: única zona desprovista de tejido cartilaginoso.
4. La función del PA es:
  • Efecto de resonancia (amplificación de frecuencias agudas)
  • Recoger o canalizar ondas sonoras al CAE.
  • Participa en localización sonora (plano frontal v/s dorsal y plano horizontal
B) Conducto auditivo externo (CAE):
  • Se extiende desde el pabellón hasta la membrana timpánica.
  • Longitud: 2,5 cm.
  • Diámetro: 5 a 8 mm.
  • Porción cartilaginosa que comprende 2/3 iniciales y 1/3 final de porción ósea (porción escamosa del hueso temporal)
  • Porción ósea, mayor inervación sensitiva.
Presenta una forma de “S”: dificulta la irrupción de cuerpos extraños y mantiene más estable la temperatura.


Presenta 4 paredes:
  • Anterior: relación con la articulación temporomandibular.
  • Posterior: separa de las celdillas mastoideas.
  • Superior: separa el conducto de las meninges.
  • Inferior: corresponde a la cápsula parotídea.
Fisiología del CAE:
Conductor del estímulo a la membrana timpánica
  • Protección de OM (mecánica y química)
  • Amplifica 3dB en la zona de la palabra, y hasta 15 dB en 2500 HZ.
Su función principal es transmitir los sonidos que capta el pabellón auditivo al tímpano.

Inervación sensitiva del CAE:
  • Nervio facial (pared inferior, pared posterior y membrana timpánica)
  • Nervio auriculo- temporal de trigémino (pared anterior y membrana timpánica)
  • Rama auricular del Nervio vago (pared superior y pared posterior)
Fisiología del OE:
Lograr que el medio aéreo del cual proviene el sonido y el medio líquidal cual va a pasar sean compatibles acústicamente.
Transformar la energía mecánica en energía nerviosa, para transmitirla por vía neural hasta la corteza cerebral.
Analizar y codificar en el OI los sonidos de diferente frecuencia e Intensidad, enviando esta información hacia los centros superiores.

Bibliografía:
Fisiologia-del-Sistema-Auditivo/pdf

miércoles, 3 de mayo de 2017

Introduccion a la audición

¿Qué es la audición?
  • Uno de los 5 sentidos del ser humano.
  • Sentido en que se relaciona lo anatómico, fisiológico y psicológico.
  • Nos permite interpretar sonidos y comunicarnos.
¿Qué es la audiología?
Según la Asociación Española de Logopedia, Foniatra y Audiología (AELFA)
“La audiología es la ciencia dedicada al estudio de la audición, el diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y prevención de los trastornos auditivos”.
Rol del fonoaudiólogo en la audiología
Evaluar, diagnosticar, prevenir y tratar trastornos auditivos y vestibulares.

El oído y su funcionamiento
El oído está dividido en tres partes: oído externo, oído medio y oído interno.
Las estructuras del oído externo (pabellón y el conducto auditivo) recogen el sonido y lo dirigen hacia la membrana del tímano. Luego el oído medio que está compuesto por el tímpano, martillo, yunque y estribo transmite las vibraciones sonoras hacia los líquidos del oído interno. La cámara del oído interno (laberinto) está rodeado por hueso y llena de líquido (endolinfa y perilinfa). Estos fluidos bañan las delicadas terminaciones de los órganos de audición y del equilibrio.
Las ondas en el líquido en la cámara auditiva (cóclea) estimulan las terminaciones nerviosas del nervio auditivo generando un impulso eléctrico. Finalmente, estos impulsos son transmitidos al cerebro por el nervio auditivo para ser interceptados como sonidos.